El lugar es espectacular, en especial la terraza que está divina y si quieres tener buenas fotos definitivamente este es el lugar. Podría por esto haber calificado el ambiente en 5 estrellas, si no hubiera sido por la de desagradable experiencia de el que quizás es el dueño o gerente regañando a los meseros y anfitriona mientras yo y mi amiga tratábamos de tener una velada amena. En mi opinión esto debería hacerse en privado sin que ningún comensal tenga que presenciarlo. Quizás la idea era hacerle justicia al nombre. La comida estaba bien pero no era algo que me haría volver, podría ser mejor en especial con tantas opciones en la ciudad de cocina italiana que realmente son superiores.


