Al llegar indicando mi reserva, me dijeron ¿Segura que es aquí? Le dije que si y nos mandaron pasar sin preguntar ni el nombre, la salonera que nos atendió comiendo detrás del bar, tres personas diferentes nos ofrecieron agua pero solo la tercera la trajo, íbamos porque mi papá que casi muere el año pasado y salimos a celebrar su cumpleaños, para nosotros era súper importante la fecha, al pagar le indico a la salonera de la celebración y responde ¿Ah si? Sigue cobrando y me pregunta que si deseo agregar el servicio, sin mirar a mi papá para decirle ni feliz cumpleaños, de verdad necesitan capacitación en servicio al cliente. En general el servicio fue neutral pero estos detalles nos rompieron el corazón terminamos yendo a Hacienda Real y definitivamente una experiencia mil por ciento diferente mi papá estaba muy contento. Tristemente en la Vespa nos sentimos como una persona X que va a comer un día cualquiera. El personal de cocina no parecía estar listo, aún estaban llevando alimentos cuando entramos al restaurante eso si, la comida exquisita. Sin embargo, NO volveremos.
