Restaurante Dinastía Tang fue una experiencia encantadora. El ambiente es muy oriental, acogedor y bien cuidado, ideal para disfrutar con calma. La comida estuvo exquisita: pedi Mongolian Beef, edamames y arroz jazmín, todo perfectamente preparado y lleno de sabor. Además, el precio fue excelente en relación con la calidad. Sin duda, un lugar al que vale la pena volver.

