Buena atención por parte de los chicos que despachan el rodizio y buena variedad de carnes. Sin embargo, con el servicio de bebidas la experiencia no fue la mejor: prácticamente te presionan para pedir bebidas y, aun así, tuvimos que pedir agua en varias ocasiones (hasta cinco veces) para que finalmente la trajeran. Fuera de ese detalle, todo lo demás estuvo bien. Es un buen lugar si quieres pasar un rato agradable y disfrutar de una buena vista.
