El servicio es excepcional. De los pocos restaurantes con servicio top (thumbs up para Gianmarco y Eduardo). La comida es buena, pero siento que le falta ese sabor italiano auténtico. Los platos en las dos ocasiones que fui, llegaron fríos y con algo de demora. También sería un buen detalle que ofrecieran pan de la casa. El lugar se vende por el ambiente y por el servicio.



