Al llegar al restaurante Lucca, se siente de inmediato un ambiente cálido y muy agradable. El diseño interior es hermoso y refleja de forma auténtica la arquitectura italiana, lo que hace que la experiencia sea aún más especial. La comida es increíble; cada plato supera al anterior y se nota la calidad en cada detalle. Sin duda, las pizzas son de las mejores que se pueden comer en Panamá. Totalmente recomendado.




