La calidad y el servicio son los de siempre, excelente. Sus mariscos son frescos, atienden y sirven rápido y con esmero. Comimos el atómiko nagasaki (quizás el nombre no sea politicamente correcto) y la sopa Tom Kha gai (suena raro pero es deliciosa). Ambos platos excelentes. Único punto a evaluar es que la mùsica en vivo del local pegado al lado se competìa con la del DJ de Nacion Sushi y el resultado para nosotros, en la mesa justo en la frontera entre los dos comercios, fue una estridencia disruptiva por lo que comimos ràpido y nos tuvimos que ir. Que hacer? Quizà ponerse de acuerdo para alternar la musica o contratar un solo músico para ambos locales.
