Sin duda a este lugar uno va por la vista y el ambiente, aunque esta vez me sorprendió gratamente la atención de la mesera. Acá lo ideal es pedir varias entradas y compartir porque el menú es bastante limitado y poco atractivo, pero sirve para pasar el rato. Los cocktails tambien están bastante mejor que otras veces. Pedimos unos corojitos y faro sunset, bastante recomendados. De comer un chicharrón (si estaba bueno), unas mini hamburguesas (nada memorable), unas canastas de mariscos (funcional) y unas alitas (6/10). Como siempre la vista y el ambiente muy buenos.




