La tapa del coco nos ofrece una experiencia gastronómica afro con un toque de sabor actual. El ambiente del restaurante es muy casual como para un Work lunch o para una cena entre amigos. Todo su personal, desde el valet parking hasta el mesero, son muy atentos y te hacen sentir en confianza. Ellos explican cada platillo para que el comensal sepa que esperar y aún así sorprende tan delicioso sabor. En esta segunda ocasión pedimos como entrada las torrejitas de bacalao y la Patty de carne, ambas picantitas y recién hechas. Combinadas con la salsa de moras es una explosión de sabor al paladar. Para el plato fuerte nos fuimos con el famoso One Pot (One Pa si eres afro), dulce sito, picantito, y húmedo. Un arroz con coco, costilla de cerdo, plátano maduro y camarones. Sin duda el plato insignia. Como segunda opción escogimos el Rabo de res, un guiso dulce espectacular. No apto para estómagos delicados, por su mezcla de especies, pero delicioso sin lugar a dudas. Aquí viene mi parte favorita….. el postre. OH WAO. El arroz con mango… arroz con leche coronado con sorbete de mango, es como si te comieras la pulpa de la misma fruta. Súper refrescante, súper diferente a los postres tradicionales. Tiene de topping una galletitas de semillas, son espectaculares y entre el arroz con leche vas a encontrar mil de caña tostada. QUE POSTRE TAN BIEN PENSADO DIOS MÍO. 1000/10 ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️




