fuimos 4 personas a cenar un sabado en la noche, el ambiente divino el restaurante bastante lleno! recomiendo reservar afuera junto a la piscina! pedimos una pizza y una ensalada italiana de entrada. muy ricas ambas! de platos principales pedimos una pesca del dia (buenisima), una rissoto de hongos (mi favorito) y unos ravioles en salsa de tomate (buenos) de postre una tarta vasca (delis) volveremos



