Igual que en la última ocasión, la experiencia fue perfecta. De salida, la descripción de los platos del menú te invita a querer probar de todo. Las entradas, las bebidas y los platos fuertes llegan a la mesa en tiempo récord, calientes, bien presentados, con excelente sabor y calidad. La atención del personal es rápida, agradable y saben describir cada plato. El ambiente es espacioso e iluminado; pero siento que le falta algo: No se si es la música, pantallas de tv o decoración. Fuera de eso, vale la pena venir todas las semanas.


