Lo primero que resalta al llegar es la decoracion del local que hace parte primordial de esta linda experiencia. Dos ambientes, adentro el bar junto con area de restaurante y en la teraza, otro bar ademas de mesas para cenar. Linda vista, excelente servicio, un menu bastante variado y para mi sorpresa cada plato que pedimos sobrepaso las expectativas. El ceviche nikkei Zielo nos encanto (excelente el crocante de camote), los platos fuertes deliciosos, aunque debo decir que lo mejor fue el postre: el caramel coffe boat. Recomendado y seguro volveremos!
