Un muy buen restaurante con varios años de experiencia y un menú internacional extenso, variado y rico. Tienen cualquier cantidad de entradas y platos fuertes: entre carnes, sushi, pizzas, pastas, mariscos, burgers y postres. Los platos son servidos calientes y vienen en una porción generosa, muy bien ejecutados, con calidad sobresaliente y sabor sin igual. El local es amplio y bien iluminado, con buen ambiente y música agradable y un servicio rápido, atento y muy amable. Los buñuelos de plátano y queso y la pasta al pesto con camarones y pistachos estuvieron fuera de este mundo. La experiencia es repetible 10/10.




