Comida con un sabor y ambiente muy auténtico. Definitivamente hay que saber que pedir del menú o preguntar, porque existen algunos platos que no volvería a pedir, con esto quiero decir que algunas cosas no son para todos. Habiendo dicho esto, existen platos que son una maravilla, desde las entradas hasta el postre. Vale la pena visitar y vale la pena explorar los platos. El servicio es de primera clase, no tengo queja alguna por la atención. Los tragos si los veo un poco caros, pero igual muy buenos. Me gustaría ver más tragos con licores griegos, si me agrada que tengan vinos griegos así poder probar productos distintos. El aceite de oliva que usan es tan fragante y sabroso, que dan ganas de tomarlo con cuchara.
