Mi experiencia en Full Lucky tuvo sus luces y sombras. Lo no tan bueno: la atención me pareció lenta y poco cuidadosa. El ambiente es amplio, con mesas grandes ideales para familias numerosas, pero siento que deberían mejorar la limpieza del piso, de las mesas y la forma en que manejan los cubiertos. Algo que también me llamó la atención es que la comida llega sorprendentemente rápido; no sé si es por eficiencia o porque algunos platillos ya están pre-elaborados. Lo bueno: la variedad del menú es amplia y los sabores son muy tradicionales. Todo lo que probé estaba realmente delicioso, sin una sola queja en cuanto al sabor. En resumen: si buscas autenticidad en la comida cantonesa, Full Lucky es una buena opción, aunque con áreas claras, deben mejorar en el servicio y la limpieza.




