Me encantó, la verdad no estaba muy feliz de hacer fila pero mis hijos insistieron y al final valió la pena. La atención excelente, el lugar pequeño pero acogedor, las pizzas una delicia, la masa delgada, tostada en los bordes, una variedad de sabores únicos. la mejor pizza de Panamá sin duda alguna. para volver muchas veces más.



