Comida gourmet de fusión panameña. Desde que uno entra, todos tus sentidos se activan: Ambiente muy pero muy agradable, música buena a un volumen razonable, buena atención. El menú sorprende y genera curiosidad. Probamos yuca con tuna que estaba rico, el pollo preñado relleno con pulpo (casi no vimos el pulpo) y las almejas sexy con arroz con coco. Todo lo que comimos nos sorprendió, todas las salsas están ejecutadas a la perfección. De postre pedimos el raspao con sirope de tomate de árbol. Ciertamente es un gusto tener un restaurante de comida panameña de tan alto nivel. Los precios son elevados. Nos gustó mucho y regresaremos. Buen trabajo! 👏🏻



