Visité con mi esposo el restaurante y pedimos Robalo con "pure" de zapallo en salsa de maracuya. Mi esposo pidió "paella" mar y tierra. 1. El filete de Róbalo tenía buen tamaño más el "pure" que recibí no era pure, era una salsa de zapallo...se suponía que ese sería el complemento de mi comida. Pero solo fue un pescado con salsa. 2. La "paella" de mi esposo terminó siendo un arroz con pollo (literalmente sabor a arroz con pollo típico panameño) con unos trocitos de pescado y algunos camarones. La decepción de los platos principales fue salvada por los postres. Estuvieron muy buenos. Aconsejo ir por las fotos de la vista del lugar y los postres no a comer comida. Por persona fueron $35 y el gasto no valió lo que recibimos... Dejó mucho que desear.


