El lugar es demasiado bonito, tiene una vibra montañosa fresca muy agradable. Es una excelente opción para una cena familiar o de pareja. La comida estaba muy buena también, no me fascinaron los condimentos y las porciones eran un poco pequeñas, pero tenía buen sabor todo. Algo que si quiero recalcar, es que la vía para acceder me pareció algo peligrosa, eran lomas bastante empinadas con muchos huecos grandes. Yo no recomendaría ir en época de lluvia porque la neblina se hace muy densa y es peligroso.

