Para fiestas patrias, mi novio y yo, queríamos comer algo rico por las playas y decidimos ir a los Camisones…ambos teníamos años sin ir. Para nuestra sorpresa, el restaurante no es nada del otro mundo, la comida es rica, tiene buen sabor, pero, las porciones son DEMASIADO pequeñas y los precios carísimos. La verdad no volveremos.


