Espectacular vista al mar, se siente un ambiente de paz increíble. A la entrada del restaurante hay un museo del Congo lo cual me parece un valor agregado. Llegamos a este lugar con muchas ganas de comer pulpo con leche de coco y arroz con coco, pero no había pulpo. Tampoco tenían ceviche de entrada. Tuvimos que pedir unos deditos de corvina y unas arañitas de entrada. Estaban buenos. De plato principal todos pedimos corvina al ajillo. Acá el tema fue que el ajillo lo servían a parte entonces cuando trajeron todos los platos sin el ajillo pensamos que se habían equivocado. Anyways, cuando el ajillo llegó estaba muy bueno. La porción me pareció un poco pequeña de hecho quedé con hambre. Pedimos flan de coco y arroz con leche de postre. Ambos estaban muy buenos. Y de bebida pedimos limonada con hierbabuena, estaba deliciosa. En fin, la vista y la vibra del lugar lo compensan todos. Se presta para tomarse unas fotos espectaculares.
