Sin duda el éxito de tantos años que tiene este lugar es 100% por su comida y los precios aún se mantienen bastante accesibles. Deliciosos los desayunos y cualquiera de sus choripanes. Por otro lado la atención es fatal, casi como si fuera un favor atenderte por eso son bastante sinceros en sus letreros "Aquí se come rico, no rápido. Gracias". Ellos saben que sus choripanes son lo mejor y como buenos masoquistas que somos siempre volveremos.
