Me gustó el lugar, tienen una terracita bonita en la que sería buena idea que se presentara alguien en vivo aunque sea los fines de semana. La comida no me encantó la verdad, pedimos carpacho de pulpo que estaba congelado, bruscheta mediterránea con mozarella derretido (ne parece q fresca, en cuadritos, con hierbas y sazonada junto con el tomate hubiera quedado mejor), espagueti con centollo (demasiado pomodoro, centollo demasiado pequeño y muy poco aceite de oliva). De postre pedimos panacota con salsa de fresa que estuvo fenomenal.
