Es un perfecto lugar para comer y sentarse a trabajar con un capuccino. La comida es muy fresca y variada , el lugar muy limpio, baños impecables. pedi una ensalada ceaser con camarones recién hecha, y el mesero Issac que me atendió fue muy amable de darme a probar la sopa que estaban haciendo como cortesía de la casa, eso excedió mis expectativas totalmente de servicio al cliente. Regresaría siempre. Muy recomendado

