La comida es buena, pero la atención es descortés. Parece ser un negocio familiar, el ambiente es agradable, la dueña muy buena gente, pero el chico que nos atendió lo hizo de muy mala manera. Grosero, altanero, nos ignoraba cuando lo llamábamos, no se dignó en contestar cuando preguntamos por los baños. Fatal la atención, es una pena. No volvería.
