Durante las últimas tres semanas he tenido la fortuna de poder llevar a mis clientes extranjeros a almorzar allí. La experiencia cada vez ha sido insuperable. La comida y la atención han excedido nuestras expectativas. La dueña, Lisa, está pendiente de todos los detalles y nos ha hecho sentir como en casa. Los saloneros, Bryan y Sebastián, siempre están atentos a satisfacer las necesidades de los clientes. Sin duda alguna uno de los mejores restaurantes hoy en día
