Llegue y me atendió un chico de negro super amable y conversador. El personal muy atento y las chicas vestidas de típico con su faldón. Pedí un arroz de mariscos delicioso y en su punto y mi amigo una hamburguesa que se veía y según él estaba super buena. Recomiendo también el sancocho de gallina, el risotto, y de postre un helado delicioso o un cheese cake. Ah y no se olviden hay un bar allí mismo para tomarse una buena margarita.
