Reservamos la noche de sábado ir a cenar a este hermoso lugar!!! nos tocó un clima frío y maravilloso en pleno agosto. 22 grados y full neblina, lo que hizo de nuestra visita una mejor experiencia. De entrada pedimos almejas y alitas.. de plato principal entraña y rib eyes. mi hijo de 5 años pidió las hamburguesitas con papas y de postre para compartir un tiramisú. Todo delicioso.. también el vino malbec recomendado.



