Pedimos un atún a la leña y un jerk chicken, también una crema de zapallo con leche de coco todo muy rico. El ambiente se sentía mejor ya que había un chico tocando el violín y eso le dio muy lindo ambiente. de repente siento que el área de afuera la del patio pudiera estar habilitada de noche,entiendo que el bajareque a veces puede molestar pero con algún techo o algo mejoraría mucho ya que el río pasa al lado pero desde el mismo restaurante no se ve y no se percibe.



