Un lugar con muy buen ambiente: entre la música, la pantalla gigante y el frío boqueteño se pasa agradable. Además, cuentan con un menú variado, ideal para que cada miembro de la familia pida su especialidad favorita. Probamos pizzas, pollo, hamburguesas, emparedados y nachos. La comida está buena y cumple, aunque le faltó ese toque extra para que fuera realmente deliciosa. Aun así, es una buena opción para compartir y disfrutar en grupo.


